Cuando la presidenta habla mal del primer mundo, o la inequidad en la distribución de la riqueza, los medios salen a decir, pero que mal, que sea “tan dura”. Ahora anecdóticamente cuando los medios hablan de su gestión tienen una dureza que supera la enemistad
no seas tan obsecuente
Cuando la presidenta habla mal del primer mundo, o la inequidad en la distribución de la riqueza, los medios salen a decir, pero que mal, que sea “tan dura”. Ahora anecdóticamente cuando los medios hablan de su gestión tienen una dureza que supera la enemistad